Para empresas

"Las cuotas debilitan a la mujer"

María Blanco, feminista

Como trabajador, mando intermedio, directivo o empresario, ¿piensas que las cuotas son buenas?

¿Cómo quieres que se lidere tu empresa?

¿En función del mérito o de la ideología?, ¿en función del aporte real de los equipos o en función de la manipulación ideológica? ¿Crees que que el sesgo de género, también llamado "perspectiva de género", es justo y útil para la sociedad? ¿No ves sospechoso que el feminismo solamente luche por los puestos directivos y de poder en aras de la igualdad? ¿Crees que el victimismo feminista no afecta a la cuenta de resultados negativamente?

¿Realmente en tu empresa se paga a la mujer menos por ser mujer?

Si es así, este hecho merece ser denunciado ante la Inspección. Si no es así, y pagas a las personas por el valor que aportan a la empresa, ¿por qué fomentas el cliché ideológico sobre el feminismo corporativo?

¿Crees que las empresas son estructuras patriarcales?

Todo el mundo sabe que la estructura y el funcionamiento de las empresas no lo impone el género sino el mercado. Cualquier economista sabe que la mayoría de las decisiones de compra están condicionadas por las preferencias femeninas (casa, educación, comida, ropa, muebles, electrodomésticos, utensilios, lugar de ocio y vacaciones, turismo, vehículos, etc) así como en los estándares de calidad de servicios y productos, éstos son fruto de preferencias principalmente de la mujer.

Esto impone una forma de funcionar, estructurarse y competir en las empresas basados en la demanda principalmente de criterios femeninos sobre los bienes y servicios. Las empresas se adaptan a este nivel de exigencia y necesitan equipos que satisfagan estas necesidades, no que cumplan con una ideología manipuladora que invierte precisamente cómo funciona realmente el mercado, tanto el de bienes y servicios como el laboral.

¿Cuotas de género?

Las mujeres (y hombres) que exigen las cuotas comparan a la totalidad de las mujeres con la élite de los hombres, nunca con el hombre promedio. Se verán pocas reivindicaciones por puestos no directivos o de mandos intermedios, por labores como la minería, la pesca, la fontanería, los yesistas, los que trabajan en los puntos limpios clasificando basura, etc.

Las cuotas de género son un mecanismo para conseguir poder, dinero y cargos directivos de forma sexista, por razones ajenas al mérito profesional. Se monta una narrativa marxista opresor/oprimida que intenta hacer creer que las mujeres tienen que tener esos puestos independientemente de lo que deban demostrar.

Las cuotas de género no sólo empobrecen la imagen de la empresa, probablemente su cuenta de resultados, sino también dinamitan las reglas racionales del mercado laboral donde se debe dar responsabilidades y premiar en función del mérito y del valor laboral que se aporte a la empresa.

Este es el resultado de las cuotas en la Administración Pública, ¿quieres esto para tu empresa?

Independientemente del partido político relacionado en los vídeo, se prueba que las cuoteras o, como dicen algunos malhablantes las de la coñocracia, no ascienden por méritos sino por cuotas. Estos vídeos muestras la realidad de la tan aclamada perspectiva de género y distribución de espacios de poder. ¿Crees aún que no afectaría esto a tu empresa si se implantara la ideología de género?

Sobra decir que el que no se esté de acuerdo con leyes de cuotas es absolutamente independiente con que se aplauda que haya mujeres directivas si han demostrado los méritos suficientes como cualquier otra persona. Los cargos directivos deben estar en personas que ameriten su posición, ni el sexo ni el género son méritos.

Créditos: Projusticia

¿Brecha salarial?

Si se diese una discriminación salarial exclusivamente por razones de sexo y se impone la ley de cuotas y el "a igual trabajo, igual remuneración", se quita el precio extra que debe pagar el empresario por decidir contratar a un hombre habiendo la posibilidad de pagar menos por la misma mano de obra. Asimismo, este vídeo del premio nobel de Economía, Milton Friedman, puede llevar a reflexiona sobre el valor absoluto vs. al valor relativo del trabajo así como si se debe pagar lo pactado o lo igualitario.

Tienes un trabajador que hace X por 1€ (pongamos 1€ para simplificar). Te urge contratar más trabajadores que hagan la misma tarea X. En el mercado hay poco trabajadores que hagan X en el momento que los necesitas, los pocos que hay te piden 1.5€ por hacer X, ¿no tienes derecho a acordar con cada uno algo diferente? El primer trabajador puede quejarse, e incluso irse al mercado laboral de nuevo (irse de la empresa), lo que hará probablemente aumentar la competencia y por tanto disminuir el precio de la mano de obra. ¿Crees que se arregla con cuotas?

El análisis de las diferencias salariales entre hombres y mujeres no se puede reducir al género, todo análisis económico serio maneja estudios multivariables complejos.

¿Brecha salarial? (parte II)

¿Qué cálculos se hacen? hacen la media aritmética de todos los salarios anuales de todas las mujeres de España de la población activa (A) y lo mismo de todos los salarios anuales de todos los hombres de la población activa (B); luego restan B-A = diferencia salarial, en que los hombres ganan más que las mujeres . ¿Es un método de análisis adecuado? ¡No! No se pueden coger las medias y decir que existe una discriminación negativa intencionada contra la mujeres. Cualquier economista serio entiende que el análisis de escenarios económicos necesita cierto rigor. En este caso un análisis multifactorial.

Respecto a los salarios en España hay que saber:

  • Hombres y mujeres pueden acceder a los mismos trabajos por ley no hay denuncias por discriminar a unas u otros en el acceso a los trabajos.
  • Las leyes establecen: igual trabajo, igual salario, pero con complementos de antigüedad, nocturnidad, peligrosidad, complementos diferentes en las Comunidades Autónomas, discapacidades, minusvalía, pagos a la Seguridad Social para la jubilación, etc.
  • Hay preferencias individuales no condicionadas de hombres y mujeres por unos trabajos, independientemente de si ganan más o menos: trabajos más físicos como albañiles, herreros, industriales, agricultores, etc. para hombres; educación, sanidad, oficinas, etc. para mujeres; hay más hombres en los sectores económicos agrícola e industrial, y más mujeres en el de servicios.
  • Hay más hombres inscritos en la Seguridad Social como trabajadores que mujeres.
  • Los hombres suelen ocupar la jornada completa, en las mujeres hay preferencia personal por la jornada parcial e incluso menos días trabajados/cotizados.
  • Como demuestra el INE los hombre trabajan más horas, alrededor de un mes más al año.

Las diferencias salariales no se deben a sesgos sexuales

La sociedad ya está harta de escuchar el mantra de la brecha salarial. Afortunadamente, ya casi todo el mundo se ha dado cuenta de que no hay una brecha salarial generalizada debido a discriminación por sexo. Ya se sabe que el feminismo quiere que ciertas mujeres cobren más sin los mérito oportunos.