Libros IdG

El ser humano es una mezcla indisoluble de biología y cultura. Por eso nuestra felicidad depende, en gran medida, del equilibrio entre ambas naturalezas, que avanzan hacia objetivos diferentes aunque no contrapuestos.

La dicotomía sexual, fundamental en la base biológica de nuestro comportamiento, determina unas características que afectan a nuestros roles sociales. La ideología de género, con su negación de la base biológica de la persona, trata de construir un ser humano basado solo en su naturaleza cultural, lo que genera en el individuo concreto un alto grado de infelicidad e irracionalidad.

La autora, haciendo uso de un lenguaje claro y divulgativo, desmiente los postulados y conclusiones de la ideología de género desde campos tan diversos como la antropología, la neurofisiología, la anatomía y, sobre todo, la realidad, el sentido común y la experiencia cotidiana.

La primera parte desarrolla el origen, la expansión y la relación con los lobbies homosexualistas de este constructo social, así como la imposición a las mujeres de un modelo masculinizado que las niega como tales y desprecia sus deseos, comportamientos, gustos percepciones y capacidades; en definitiva, cuanto de diferente y valioso tiene la identidad femenina.

La segunda parte desarrolla las ramificaciones de la ideología de género: la persecución de la masculinidad, las técnicas de manipulación utilizadas para implantarse, sus formas de financiación, las legislaciones que impone, el adoctrinamiento a los menores y sus implicaciones en la sociedad y la familia.

Es, pues, un libro que pone al descubierto la silenciosa infiltración de esta ideología reduccionista en nuestra vida y entorno.

Este libro quiere ser una denuncia pública sobre las políticas de "igualdad" y de "violencia de género", y, lo que es peor, de su reflejo legislativo en leyes que pueden estar siendo dramáticamente perniciosas para su objetivo fundamental, la Justicia y la Igualdad. Estas disposiciones no sólo son ineficaces sino que están basadas en el enfrentamiento y no en la conciliación, especialmente en el ámbito doméstico.

El juez Serrano, que tiene tras de sí una larga e innovadora carrera judicial en el ámbito de lo familiar y ha sido pionero en España en el uso de medidas de conciliación familiar para solucionar los conflictos inherente al divorcio y la custodia de los hijos, lleva algunos años ya denunciando las aberraciones que está produciendo esta dinámica impulsada por la mano poderosa de grupos políticos y de presión.

Recientemente el juez Serrano ha sido protagonista de un proceso judicial en el que, de fondo, y por lo desproporcionado de su castigo (su apartamiento de la carrera judicial), ha estado muy presente su enfrentamiento contra esas instancias políticas y judiciales que promueven dichas leyes de género. Francisco Serrano también recorre en este libro, de primera mano, todo lo que ha rodeado su caso y los avatares de un juez castigado por su incorrección política. A pesar de todo, Francisco Serrano insiste en su denuncia mediante el análisis de una realidad poco edificante, provocada por unas políticas llamadas "de igualdad y de género" que han dado como resultado flagrantes casos de desigualdad y la injusticia.

Basándose en la muerte de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas nos hemos tragado la falacia de que todos los hombres son machistas, maltratadores, y asesinos potenciales. Por esa razón en 2004 fue promulgada la Ley Integral contra la Violencia de Género, emprendiéndose una cruzada contra el hombre, una caza de brujas que aún no ha terminado.

La LIVG, vigente en España desde hace diez años, ha supuesto un rotundo fracasado en su empeño por disminuir el número de mujeres asesinadas, al haberse incrementado un 15%. ¿Qué es el régimen ideología de género? ¿Quiénes están detrás del formidable poder que despliega? Cuáles son los objetivos del Nuevo Orden Mundial? Quitar la vida a un ser humano, ¿puede admitirse como un «derecho»? La violencia sentimental, ¿es unidireccional? En cinco años, ¿sólo hubo 33 denuncias falsas?, ¿qué sucedió con el programa lavado de cerebro?, ¿en qué consiste la bala de plata?, ¿qué es la alienación parental?, ¿por qué se ocultan las muertes violentas de hombres a manos de mujeres?, ¿dónde van a parar las ingentes sumas de dinero que sin control alguno reciben las 5.000 asociaciones feministas españolas?

Cuando el 80% de las denuncias por maltrato acaban archivadas, sobreseídas, o con declaración de inocencia, es porque algo muy grave está pasando. Definitivamente hemos pasado de una dictadura como era el machismo, a un fundamentalismo como es el feminismo radical; hemos pasado de una posición hegemónica del hombre, a convertirse éste en un títere en manos de mujeres arpías. Si este libro hace abrir los ojos al lector para descubrir la verdad y que se haga justicia, el esfuerzo de escribirlo habrá merecido la pena.

Tras la caída de la Unión Soviética en 1992, muchos sectores del mundo libre descansaron en ese triunfalismo que brindaba la sensación de que la utopía colectivista había perdido para siempre. Pero pocos años después, abrazando nuevas banderas y reinventando su discurso, el hoy llamado neocomunismo (o progresismo cultural) no sólo pasó a dominar la agenda política sino en gran medida la mentalidad occidental.

Los viejos principios socialistas de lucha de clases, materialismo dialéctico, revolución proletaria o violencia guerrillera, ahora fueron reemplazados por una rara ingesta intelectual promotora del “indigenismo ecológico”, el “derecho-humanismo” selectivo, el “garantismo jurídico” y por sobre todas las cosas, por aquello que se denomina como “ideología de género”, suerte de pornomarxismo de tinte pansexual, impulsor del feminismo radical, del homosexualismo ideológico, la pedofilia como “alternativa”, el aborto como “libre disposición del cuerpo” y todo tipo de hábitos autodestructivos como forma de rebelión ante “la tradición hetero-capitalista” de Occidente.

Toda esta ensalada vanguardista se escuda bajo temas de apariencia noble, tales como el “igualitarismo”, la “inclusión”, la “diversidad” y los “derechos de las minorías”: verdaderas caretas de la ideología de género, cuyo contenido constituye la prioridad militante en esta izquierda desarmada que resolvió canalizar su odio por medio de grupos marginales o conflictuados que aquella captura y adoctrina para sí, con el fin de vehiculizarlos de manera funcional a su causa y, de esta forma, dominar la academia, hegemonizar la literatura, monopolizar las artes, manipular los modos del habla, modificar hábitos e influir en los medios de comunicación. La nueva izquierda no busca más secuestrar empresarios sino el sentido común; no persigue tomar una fábrica sino la cátedra, y no se trata de confiscar cuentas bancarias sino la manera de pensar: “todo lo demás vendrá por añadidura”, vaticinan sus cultores.

Philosophy professor Christina Sommers has exposed a disturbing development: how a group of zealots, claiming to speak for all women, are promoting a dangerous new agenda that threatens our most cherished ideals and sets women against men in all spheres of life. In case after case, Sommers shows how these extremists have propped up their arguments with highly questionable but well-funded research, presenting inflammatory and often inaccurate information and stifling any semblance of free and open scrutiny.

Trumpeted as orthodoxy, the resulting "findings" on everything from rape to domestic abuse to economic bias to the supposed crisis in girls' self-esteem perpetuate a view of women as victims of the "patriarchy". Moreover, these arguments and the supposed facts on which they are based have had enormous influence beyond the academy, where they have shaken the foundations of our educational, scientific, and legal institutions and have fostered resentment and alienation in our private lives.

Despite its current dominance, Sommers maintains, such a breed of feminism is at odds with the real aspirations and values of most American women and undermines the cause of true equality. Who Stole Feminism? is a call to arms that will enrage or inspire, but cannot be ignored.

Controversial and exhaustively researched, gender expert Warren Farrell's latest book Why Men Earn More takes as its stunning argument the idea that bias-based unequal pay for women is largely a myth, and that women are most often paid less than men not because they are discriminated against, but because they have made lifestyle choices that affect their ability to earn.Why Men Earn More argues that while discrimination sometimes plays a part, both men and women unconsciously make trade-offs that affect how much they earn.

Farrell clearly defines the 25 different workplace choices that affect women's and men's incomes -- including putting in more hours at work, taking riskier jobs or more hazardous assignments, being willing to change location, and training for technical jobs that involve less people contact and provides readers with specific, research-supported ways for women to earn higher pay. Why Men Earn More, with its brashness in the face of political correctness, is sure to ignite a storm of media controversy that will help to make this thoroughly pragmatic expose. Warren Farrell's next bestseller.

En el presente trabajo se analizan los resultados de 230 estudios empíricos sobre la violencia en la pareja, recopilados a partir de las principales bibliografías especializadas en la materia y con arreglo a un único criterio de bidireccionalidad, es decir, medición de la violencia perpetrada o sufrida por ambos miembros de la pareja heterosexual.

En contradicción con las tesis oficiales predominantes, que asignan al varón la condición de perpetrador y a la mujer la de víctima como roles casi exclusivos, se constatan niveles similares de perpetración y victimización para hombres y mujeres en muestras representativas de la población general; y mayores niveles de victimización masculina en muestras obtenidas entre poblaciones jóvenes.

También en contradicción con las tesis oficiales predominantes, que consideran que la violencia femenina es básicamente defensiva, se constatan mayores niveles de iniciación de las agresiones físicas y perpetración de violencia física no recíproca por las mujeres.


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La igualdad ha sido durante siglos tema de discusión entre políticos y pensadores, pero hoy en día la creciente ideologización del término por buena parte de la izquierda en España y Latinoamérica lo ha convertido en la palabra más pronunciada en los discursos y declaraciones de éstos.

Oímos decir continuamente que la desigualdad es inmoral por definición y que una sociedad igualitaria siempre será mejor que una sociedad desigual. Pero esto tiene trampa. El tan cacareado reclamo por la igualdad confunde a la gente porque en realidad es un reclamo de riqueza. Evidentemente todos quieren ser iguales, pero iguales al que tiene más, nadie quiere ser igual al que tiene menos.

Las ideas colectivistas con las que nos avasallan y en las que nos dibujan como una comunidad unida en la que todos nos protegemos y en la que una autoridad nos controla por el bien de todos son de inspiración tribal, y solamente pueden conducirnos al intervencionismo estatal y a la tiranía.

Este lúcido y magistralmente argumentado ensayo, se publicó por primera vez en Chile en el 2015 y fue un auténtico éxito de ventas, figurando durante meses entre los libros más vendidos. En esta edición ampliada y revisada por el autor, Kaiser también reclama la necesidad de un programa liberal valiente que contrarreste el asalto populista que nos asola y que nos está abocando al desastre.

En todas las épocas han aparecido diversos vientos de doctrinas y pensamientos ideológicos que parecieran tener respuestas a las necesidades humanas tales como el comunismo, socialismo, nazismo, fascismo, relativismo etc., que en su momento fue toda una novedad o modelo a seguir por lo novedoso de sus propuestas. Con el pasar del tiempo demostraron ser ineficientes y obsoletas, sólo sirvieron para manipular y allanar el camino a dictadores disfrazados de democracia o revolucionarios socialistas que han sumido en la miseria a países ricos en donde se impusieron, con pérdidas de vidas humanas.

En la actualidad lo que está en boga, lo que llama la atención y cautiva las mentes por lo absurdo y pegajosa proposición es la mal llamada “Ideología de Género”, que no es otra cosa que la manipulación Ideológica mental, deconstructiva y antinatural, que promueve la promiscuidad sexual e invierte el orden natural deshaciendo lo biológico y lo hermoso de la creación divina, reduciéndose a una mera formalidad de origen sociocultural colectivo fácilmente moldeable al deseo del ideólogo. ¿Qué propósitos perversos encierra esta ideología? ¿Quiénes lo impulsan? y ¿que ocultan detrás de estos falsos postulados? ¿Cómo han podido ingresar tamaña falacia en organismos Internacionales? ¿Cuáles son sus objetivos y propósitos finales? ¿Su origen?

En la última década del siglo XX se empezó a fraguar una nueva ideología nacida en el ámbito político e intelectual de la izquierda y que de un modo subrepticio y malintencionado se ha ido expandiendo y tomando fuerza a principio del presente siglo. Dicha ideología parte de una premisa inicial consistente en afirmar que todo ser humano cuando nace lo hace en un estado de neutralidad sexual. Con ello lo que se pretende es imponer la idea de que la sexualidad no tiene un componente biológico sino que no es más que el resultado de una construcción social.

Pero, ¿es cierto esto? ¿Ser hombre o ser mujer es el resultado de la cultura? ¿Cómo ha llegado a formularse esta idea? ¿Quiénes son los teóricos que la han formulado? ¿Qué consecuencias acarrea la implantación y aceptación de esta premisa ideológica en las sociedades actuales? El lector podrá encontrar respuestas a todas estas preguntas y a otras similares en el libro que tiene en sus manos.

En esta recopilación de ensayos se encuentra una defensa de las mujeres sureñas, desde Scarlett O’Hara a Ava Gardner. Un alegato por a favor de la educación sexual diferenciada para niños y niñas, ya que viven su sexualidad de manera diferente. Una charla animando a las mujeres a no vivir como víctimas, sino a asumir que el mundo es peligroso y que deben adaptarse a él. Y, sobre todo, una defensa apasionada de la libertad de la mujer, con todas sus consecuencias. Nadie como Camille Paglia para hacer preguntas incómodas. Pocas veces un libro tan breve como este habrá dado pie a tanta polémica, tantas ideas encontradas y tantos motivos para reflexionar.